Mes: diciembre 2020

  • Guadaña

    La noche no era diferente a otras, pero de repente tenía el impulso de salir a la calle. Era como si algo lo llamara, aunque no había escuchado ningún rumor que así lo hiciera. Agarra las llaves, se ajusta los cordones de las zapatillas y se decide a salir. Al mismo tiempo algo también le dice que no lo haga, pero lo primero es más fuerte, lo jala desde afuera. La llave se traba en la puerta, como si eso otro también luchara para mantenerlo dentro, pero cede de igual forma. Al salir el viento lo golpea y algo le corta el rostro, pero no llega a darse cuenta; la tierra de la calle le da forma a la ráfaga que parece escapar en la esquina. Se arrepiente y quiere entrar pero no puede sentir nada ni moverse. La cabeza rueda hacia la calle y el cuerpo cae lentamente como si algo lo sujetara.

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