En el tiempo que llevo escribiendo de un medio a otro, el uso de los teclados es algo que primero no me preocupaba mucho, el que me permitiera escribir era suficiente, y si tenía que adaptarme de alguna forma, lo hacía sin mayor problema, ya que solo me importaba el escribir. Similar a cuando escribía a mano, en un principio cualquier bolígrafo servía, igual cuando dibujaba. Pero la experiencia te va enseñando que hay cosas que se usan dentro de lo normal y que están bien para los usos ocasionales o no específicos, no obstante, cuando ya estás en el punto de que quieres mejorar más, esas pequeñas cosas son las que te ayudan a superar ciertas barreras; sea por darte una ventaja sobre lo usado anteriormente, o quizás algo más simple, como el darte los ánimos para afrontar con mayor energía lo que te propones.
En el caso de los teclados fue así para mí, lo primero que busqué cuando empecé a ser más serio con la escritura en la computadora es un teclado que tenga iluminación, ya que cuando me quedaba escribiendo a oscuras -cosa que dejé de hacer hace tiempo- siempre me molestaba el que me demoraba porque no me podía posicionar de forma sencilla en el teclado -otra cosa de la cual ya no dependo-. Por ese tiempo lo único que pude conseguir de esa manera fue un teclado “gamer”, con todo lo que ello representa, es decir, un diseño amorfo lleno de detalles que no sirven de nada para escribir. No obstante, la experiencia al escribir fue diferente, si bien era de membrana también, al guía de las teclas era mucho mejor trabajada que las de los teclados más económicos. Por lo que dentro de todo fue una buena compra y me acompañó varios años, y todavía lo tengo, pero ya como teclado multimedia.
Llegó la etapa gamer de computadora, donde por primera vez tuve una máquina específicamente para ese fin, antes siempre había jugado en consola. Fue ahí cuando tuve por primera vez un teclado mecánico, y de ahí fue un punto de no retorno. La experiencia para alguien que escribe mucho es demasiado buena para volver de forma voluntaria a utilizar teclados de membrana, aunque todavía los suso eventualmente para escribir algunas cosas cuando tengo que hacer un poco menos de ruido -utilizo esa palabra para representar la molestia que pueden llegar a sentir las personas que no les gusta, pero para mí es un sonido exquisito-.
La variedad es bastante amplia, pero por ahora tengo ya mis favoritos, lo cual llevó un tiempo de investigación y prueba, pero fue algo bien invertido. No voy a ser técnico en este punto, en todo caso posiblemente lo amplíe en otra página a futuro, pero lo que más me gusta el la cercanía que me da con la experiencia que tenía al escribir en máquina de escribir.
Nota: este pensamiento es anterior a la entrada de «Membrana» por lo que el pensamiento cambió con el pasar del tiempo