Una de las mejores ventajas que tiene el uso de internet es la posibilidad de compartir de manera rápida el conocimiento, y el poder ver un video sobre cómo hacer algo es una ventaja muy significante.
Claro que no siempre fue de esa forma y el uso de manuales y recetas fue, y lo sigue siendo, una forma válida para poder llevar a cabo lo que teníamos en mente. De esa forma fue como puede lograr muchas de las cosas que me gustan hacer, siempre con el objetivo de tratar de hacer todo lo más cercano a como se indica, cosa que puede pensarse como aburrida, pero que es necesaria para poder saber si lo que se hace tiene el resultado que se espera; una forma pseudo de procedimiento científico, por así decirlo. Después de eso tiene mucho que ver la prueba y error, nada puede escapar a esa experiencia; muchas veces se tienen aciertos a la primera, muchas otras los fallos son normales, pero no hay nada como poder aprender algo nuevo.
El cocinar está muy ligado a esto y siempre me gustó seguir un libro de recetas, recuerdo que tenía un recetario para repostería, del cuál saqué cosas interesantes y con él me di cuenta de que el que hacer pequeñas variaciones puede hacer la diferencia entre que algo salga bien o salga mal. Actualmente tengo un conocimiento más general, por lo que tengo esa libertad de poder hacer los retoques o reemplazos según voy viendo para que algo quede de una mejor manera, pero siempre tengo la necesidad de medir bien -cosa que no siempre es posible, ya que siempre está el problema del exceso de confianza que resulta en prestar un poco menos de atención en lo que se hace-.
No es mi objetivo con este blog el empezar a hacer tutoriales, pero compartir un poco de conocimiento es algo que me sale por inercia, “el que sabe tiene que enseñar”, una de las máximas que forman parte de mi vida.

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