Mucho de esto se define también por la forma en la que la información llega a la mayoría, manipulada para que pueda decir aquello que sea interesante, aquello que venda. Y ese es quizás el eje de la mayoría de las cosas, el dinero y el poder, y este último en relación al conocimiento, o la manipulación de él.
Hace tiempo en una conversación salió el tema de la inseguridad, y de que no se podía estar en la calle por todas las cosas que pasaban, algo que no es falso, pero tampoco absoluto. Si lo supusiéramos totalmente cierto tendríamos que no se podría salir de casa, no obstante, se sale, se anda, se vuelve (a veces no).
Algo demasiado profundo para poder dejarlo en unas cuantas palabas sin entrar en casos concretos, pero la esencia que me queda de estas cosas, es el notar la simpleza con la que se toman posturas influenciadas por intereses diversos, muchos de los cuales siempre quedan en las sombras, y algunos hasta son inconscientes por aquellos que los propagan.
Es por eso que no me gusta mucho el seguir noticieros o diarios, a los cuales accedo de a poco, de diferentes fuentes; aunque eso mismo permite ver una suerte de réplica del medio más influyente.
Lo que me queda de este pensamiento fugaz, que siempre va y viene, es que siempre hay que ver un poco más adentro de lo que se nos dice, siempre hay que sospechar, y preguntarse por qué. Cuando algo se acepta como natural, ese es el momento de ponerlo en duda, porque siempre lo natural tiende al cambio, no al estancamiento; y si algo se estanca, alguien buscará la forma de beneficiarse de eso.


